Cronoscopio. Un paraíso soñado es un hilo que se agarra. Creer nos impide soltarlo. La claridad y oscuridad, como el adentro es el afuera, la imagen conecta con los límites, con la lógica y la memoria en términos de energía e intensidad, pero esta energía nunca es pura, siempre se adhiere a algo en la memoria del espectador, y sobrevive bajo otra forma, como vestigio, resto, laguna, síntoma, obsesión, memoria inconsciente. Caminar. Naturaleza. El pulso tembloroso, nada es certero, un sonajero de semillas en la mano. Oír sin agitarlo. Un sendero extraño, un viaje inhóspito. Desandar lo andado. Distanciarse con respecto a lo otro, a la realidad misma, es separarse de uno mismo, me veo quizás al modo de una sombra que avanza y penetra como una novela de Conrad

Chronoscope. A dreamy paradise is a thread that gets caught. Believing prevents us from letting go. Clarity and darkness, as the inside is the outside, an image connects with the limits, with logic and memory, energy and intensity. But this energy is never pure: it always adheres to something in the memory of the spectator, and it survives in another form, a vestige, rest, a lagoon, a symptom, obsession, unconscious memory. Walking in nature. The trembling pulse where nothing is certain, a rattle of seeds in the hand. Hearing without shaking. A strange path, an inhospitable journey. Retrace what has been walked. Distancing ourselves from the other, from reality itself, is to separate from oneself. I see myself as a shadow advancing and penetrating like a Conrad novel.